Un Llamado Para Un Futuro Evangelico Antiguo

Revisado 36 – 5.12.06

Prólogo

En cada época el Espíritu Santo llama a la Iglesia a examinar su fidelidad a la revelación de Dios en Jesucristo, con autoridad grabado en las Escrituras y trasmitido a través de la Iglesia. Así, mientras afirmamos la vitalidad y la fuerza global del Evangelismo mundial en nuestro tiempo, creemos que la expresión norteamericana del Evangelio necesita nuevos retos externos e internos orientados hacia la gente de Dios.

Estos retos externos incluyen el ambiente cultural actual y la resurgimiento de ideologías religiosas y políticas. Los retos internos incluyen el acomodamiento Evangélico a la religión civil, el raciocinio, la privatización y pragmatismo. Por consecuencia de estos retos, llamamos a los Evangélicos a fortalecer su testimonio a través de una recuperación de la fe articulada por el consenso de la Iglesia antigua y sus guardianes en las tradiciones de Ortodoxia Del Este, el Catolicismo Romano, la Reformación Protestante y los despertares Evangélicos. Los cristianos antiguos afrontaron a un mundo de paganismo, gnosticismo y dominación política. Abiertamente frente a la herejía y la persecución, comprendieron la historia a través de la historia de Israel, culminando en la muerte y la resurrección de Jesús y la llegada del Reino de Dios.

Hoy, como en la era antigua, la Iglesia es confrontada por un sin número de narrativas maestras que   contradicen y compiten con el evangelio. La pregunta apremiante es: ¿Quién puede narrar al   mundo?  El Llamado a un Futuro Evangélico Antiguo les desafía a los cristianos evangélicos a restaurar la prioridad de la historia bíblica divinamente inspirada por los hechos de Dios en la historia. La narrativa del Reino de Dios posee las implicaciones eternas para la misión de la Iglesia, su reflexión teologal, sus ministerios públicos de culto y espiritualidad y su vida en el   mundo. Por involucrarnos en estos temas, creemos que la Iglesia se preparará fuertemente para ocuparse de los asuntos de nuestros tiempos.


1. En la Primacía de la Narrativa Bíblica

Esta historia—Creación, Encarnación, y Recreación—fue efectuada por el resumen conciso de Cristo de la historia humana y resumida por la Iglesia antigua en sus Reglas de Fe. El contenido formado en el evangelio de estas Reglas sirvió como llave para la interpretación de las Escrituras y su crítica de cultura contemporánea, y así se forjó el ministerio pastoral de la iglesia. Hoy, nosotros llamamos a los Evangélicos para volver la espalda a los métodos teológicos modernos que reducen el evangelio a meras proposiciones, y ministerios contemporáneos pastorales tan compatibles con la cultura que camuflan la historia de Dios o la vacían de su significado cósmico y redentor. En un mundo de historias de oposición, llamamos a los Evangélicos a recobrar la verdad de la palabra de Dios como la historia del mundo, y hacerle de ella el centro de la vida Evangélica.

2. En la Iglesia, la Continuación de la Narrativa de Dios

Llamamos a los Evangélicos a tomar seriamente el carácter visible de la Iglesia.  Exigimos un compromiso para su misión en el mundo en fidelidad a la misión de Dios (Missio Dei), y por una exploración de las implicaciones ecuménicas que éste tiene para la unidad, católica y apostólica de la Iglesia.  Así, llamamos a los Evangélicos a volverle la espalda a un individualismo que hace a la Iglesia un mero adéndum para el plan redentor de Dios. El Evangelismo individualista ha contribuido a los problemas actuales de la falta de cristiandad en las iglesias, las redefiniciones de la Iglesia según los modelos comerciales, las eclesiásticas separatistas y las actitudes condenatorias hacia la Iglesia. Por consiguiente, llamamos a los Evangélicos a recobrar su lugar en la comunidad de la Iglesia católica.

3. En la Reflexión Teológica de la Iglesia en la Narrativa de Dios

Exigimos la reflexión de la Iglesia para permanecer anclados en las Escrituras con la continuidad con la interpretación teológica aprendida de los Padres antiguos. Así, llamamos a los Evangélicos a volver la espalda a los métodos que separen el reflejo teológico de las tradiciones comunes de la Iglesia. Estos métodos modernos compartimentan la historia de Dios analizando sus partes separadas, mientras que ignora el trabajo redentor entero de Dios como recapitulado en Cristo. Las actitudes anti-históricas también hacen caso omiso del legado bíblico y teológico común de la Iglesia antigua. Tal desatención ignora el valor hermenéutico de credos ecuménicos de la Iglesia. Esto reduce la historia de Dios del mundo a las teologías en oposición y deteriora al testigo unificado de la Iglesia para el plan de Dios para la historia del mundo. Por consiguiente, llamamos a los Evangélicos a la unidad en “la tradición que ha sido creída en todas partes, siempre y por todos,” así como también a la humildad y la caridad en sus diversas tradiciones protestantes.

4. En el Culto de la Iglesia como Dijo y Promulgado en la Narrativa de Dios

Llamamos a el culto público que canta, predica y promulga la historia de Dios.  Exigimos una consideración renovada de cómo nos atiende Dios por medio del bautismo, la Eucaristía, la confesión, la imposición de manos, el matrimonio, la sanación y a través de los dones del Espíritu, pues estas acciones forjan nuestras vidas y dan el significado del mundo. Así, llamamos a los Evangélicos a volverle la espalda a las formas de culto que se enfoquen en un Dios como un mero objeto del intelecto, o que afirma el yo como la fuente del culto. Tal culto ha dado como resultado modelos de lectura, impulsados por la música, orientados a la ejecución y controlados por programas que no proclaman adecuadamente la redención cósmica de Dios. Por consiguiente, llamamos a Evangélicos a recobrar la sustancia histórica del culto de la Palabra y el Altar de Comunión y atender al año cristiano, lo cual marca el tiempo según los actos de salvación de Dios.

5. En la Formación Espiritual en la Iglesia como la Personificación de la Narrativa de Dios

Exigimos una formación catequística espiritual de la gente de Dios que se basa firmemente en una narrativa bíblica trinitaria. Estamos preocupados cuando la espiritualidad es separada de la historia de Dios y el bautismo en la vida de Cristo y su Cuerpo. La espiritualidad, independizada de la historia de Dios, es a menudo caracterizada por el legalismo, o por mero conocimiento intelectual, una cultura excesivamente terapéutica, el Gnosticismo del Nuevo Edad, un rechazo del duelo de este mundo y una preocupación narcisista con la propia experiencia de uno. Estas espiritualidades falsas son inadecuadas para los retos que afrontamos en el mundo del hoy. Por consiguiente, llamamos a los Evangélicos a regresar a una espiritualidad histórica equivalente como fue enseñado y experimentado en las reglas e instrucciones para los nuevos conversos. .”

6. En la Vida Encarnada de la Iglesia en el mundo

Exigimos una santidad cruciforme y compromiso para la misión de Dios en el mundo. Esta santidad encarnada afirma la vida, moralidad bíblica y auto negación apropiada. Nos llama a ser mayordomos fieles de la orden creada y profetas atrevidos a nuestra cultura contemporánea. Así, llamamos a Evangélicos a intensificar su voz profética en contra de las formas de indiferencia al don de la vida de Dios, la injusticia económica y política, la insensibilidad ecológica y el fracaso para defender a los pobres y los marginados. Demasiadas veces se nos ha olvidado oponernos proféticamente a la cautividad de la cultura al racismo, el consumismo, la exactitud política, la religión cortés, el sexismo, el relativismo ético, la violencia y la cultura de muerte. Estos fracasos han enmudecido la voz de Cristo para el mundo a través de su Iglesia y se desvía de la historia de Dios del mundo, de los cuales la Iglesia debe colectivamente encarnar. Por consiguiente, llamamos a la Iglesia a recobrar su misión contracultural al mundo.

Epílogo

En resumen, llamamos a los Evangélicos a recobrar la convicción que la historia de Dios forma la misión de la Iglesia para rendir testimonio al Reino de Dios y para dar a saber los principios básicos espirituales de la civilización. Adelantamos este Llamado como una conversación en curso, indefinida. Somos conscientes de que tenemos nuestros puntos ciegos y debilidades. Por consiguiente, alentamos a los Evangélicos a involucrar este Llamado dentro de los centros educativos, denominaciones e iglesias locales a través de publicaciones y convenciones.

Oramos para que podamos movernos con la intención de proclamar un Dios cariñoso, trascendente, trino que se ha involucrado en nuestra historia. En conformidad con las Escrituras, el credo y la tradición, es nuestro deseo más profundo encarnar propósitos de Dios en la misión de la Iglesia a través de nuestra reflexión teologal, nuestro culto, nuestra espiritualidad y nuestra vida en el mundo, todo entre tanto proclamando que Jesús es Señor sobre toda creación.

© Northern Seminary 2006 Robert Webber and Phil Kenyon
El permiso es concedido para reproducir el Llamado en forma inalterada con las citas correctas.

Patrocinadores:

Northern Seminary (www.seminary.edu)
Baker Books (www.bakerbooks.com)
Institute for Worship Studies (www.iwsfla.org)
InterVarsity Press (www.ivpress.com)

Este Llamado es publicado en el espíritu de sic et non; por eso los que ponen sus nombres a este Llamado no necesitan estar de acuerdo con todo su contenido.  Más bien, su consenso es que éstos son asuntos para discutirse a la manera de semper reformanda mientras la iglesia afronta los retos nuevos de nuestro tiempo.  Sobre un período de siete meses, más de 300 personas han participado por medio del correo electrónico (email) para escribir el Llamado. Estos hombres y estas mujeres representan una diversidad amplia de la afiliación de étnicos y religiosa. Los cuatro teólogos los cuales consistentemente interactuaron con el desarrollo del Llamado han sido nombrados como Editores Teologales. La Junta Directiva de Referencia fue dada la asignación especial de aprobación global.

Si usted tiene el deseo de ser un signatario en el Llamado vaya al www.ancientfutureworship.com

Translated by Jack Ramos-Needham